Telemedicina

La telemedicina consiste en prestar servicios de salud a distancia, gracias a las tecnologías de la información y la comunicación o TICs. De este modo, se permite intercambiar información para el diagnóstico, evaluar u ofrecer un tratamiento. ¿Qué beneficios trae y cómo afecta a los seguros?

Qué es la telemedicina

El avance continuo de la tecnología ha logrado que ya sea posible disfrutar de asistencia médica a distancia. Así, se agilizan los procesos y se puede obtener un diagnóstico y un tratamiento sin necesidad de realizar un desplazamiento cuando alguien se encuentra enfermo.

Gracias a las videoconferencias o al contacto telefónico, con la telemedicina se produce un intercambio de información entre los profesionales sanitarios y los pacientes. A partir de ahí, puede ofrecerse un diagnóstico y un tratamiento. Asimismo, se posibilita también la prevención de determinadas enfermedades a través de la monitorización de los pacientes.

El aumento del uso de Internet en los hogares, así como las mejores prestaciones de los teléfonos móviles han permitido el desarrollo de aplicaciones de salud. Y aunque en la actualidad, las consultas online no llegan al 10%, se prevé que en los próximos años alcancen el 25%.

Ventajas de la telemedicina

La telemedicina es, así, un instrumento que permite ofrecer una eficiencia y sostenibilidad más elevadas en la asistencia. Y, además, facilita el acceso a esta a quienes se encuentran en regiones periféricas o en zonas en las que es difícil llegar a ella.

Por otra parte, se convierte en un servicio adaptado a las necesidades actuales de los pacientes, de acuerdo con los nuevos estilos de vida actuales. No obstante, aunque en la seguridad social ya existe el servicio telefónico, la asistencia por videoconferencia está disponible para quienes son clientes de aseguradoras.

Otro de los beneficios de la telemedicina es que se reducen los tiempos de espera y los costes. Y gracias a la continuidad en la comunicación, se garantiza el seguimiento del tratamiento para que sea más efectivo. También, se facilita la consulta a varios especialistas en un intervalo de tiempo más corto.

Un aspecto que aún no está del todo claro es el relativo a la protección de datos, ya que el intercambio de información personal es imprescindible para prestar asistencia médica. El consentimiento para el tratamiento es necesario, pero aún está pendiente de desarrollo una regulación específica.

La transformación de los seguros

La telemedicina está cada vez más presente en los servicios de las aseguradoras, ya que ofrece una mayor flexibilidad que la asistencia médica tradicional. El acceso está disponible desde cualquier lugar y durante las 24 horas del día en la mayoría de los casos. Además, algunas startups ofrecen un kit que permite al propio paciente tomarse la tensión o auscultarse para dar más datos al profesional.

Puesto que se facilitan las comunicaciones y la frecuencia de estas, el servicio a través de la telemedicina se personaliza y los pacientes pueden disponer de ayuda en el momento en el que lo necesiten. Y no solo para particulares sino también para escuelas y empresas.

Los avances de la tecnología no siempre son previsibles. Pero lo que sí está claro es que las consultas a través de la telemedicina irán en aumento en los próximos años, debido a las ventajas que ofrece con respecto a la asistencia médica presencial. En base a ello, las aseguradoras deberán ofrecer aplicaciones que la faciliten, y con la mayor disponibilidad de información en tiempo real, las pólizas podrán personalizarse en mayor medida.

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